Inspirado en unos labios rojos

 


2025 03 07

 

Hoy he arreglado el embrague de un coche viejo junto a mi jefe. Hoy se han alterado ante mi pasividad por la vida pueril, aduciendo que era demasiado impetuoso.

Sin conocerme hacen juicios de valor. Mi presencia altera al común de los mortales, cuando compartimos miserias. He contestado.

“Alterado no voy a 200 por la carretera, no paso de 110. Eso no es ser impetuoso.”

J. Guerra ha saltado nulo, en un salto de longitud muy estético y rozando los 8,50 metros, como el italiano Furlani, que creo que es el favorito (no he visto al griego).

Escucho versos que nos recita Luna Miguel, con su acento, su pausa, su celo en cada palabra. Escucho atento, a pesar del campeonato europeo de atletismo que aparece detrás de la pantalla del portátil.

Recojo mi cuaderno y apunto unas palabras que resuenan en el silencio de mi salón:

“Penuria en la vida real, pues doble ración de flores en la vida lírica”

Sigo escuchando…

“Soledad y desamor en la vida real, pues gusto y técnica en el conteo de sílabas, para que el ritmo vuelva un poco más amable, al menos, la vida lírica”

Carl Lewis, en 1991 saltó 8,87 metros en Tokio y quedó tercero en la lista de mejores marcas. Lewis también hizo un salto de 8,91, pero no fue considerado como "oficial" por el viento favorable durante el salto. Saltó 8,79 en pista cubierta en 1984.

Ahora J. Guerra ha saltado 8,01, Furlani… 8,10. ¿Estoy viendo un campeonato infantil?

George Steiner hablaba del progreso cultural… ¿Evolucionar es necesario? El hombre tiene sus limitaciones físicas, lo estoy comprobando en directo, por casi un metro de diferencia…

La ciencia mira al futuro, las humanidades al pasado. Sin considerar las atrocidades que se han ido sucediendo hemos evolucionado… ¡A toda costa! Se mira al futuro, pero sin que importe, se mira con el interés en el presente más inmediato.

Cambio de canal, y veo como torturan a un tipo malo que acaba muerto por un puñado de diamantes. Apago la televisión.

Pero reflexionar en alto mientras tengo en mente la relectura de El Lobo Estepario de Hermann Hesse. La dificultad para mirar al futuro con esperanza me es vana. Acumular presentes con el aire romántico-maternal de la protagonista de Los pasajeros del jardín de Silvina Bullrich, me ablanda el corazón, pero me empalaga el sufrimiento natural del ser humano a la muerte. Prefiero a Harry (ELE), afrontar la vida apoyado en un pasado…

Pero ese pasado a de ser contrastado. No me vale la historia convencional, no me vale la historia de los vencedores. Me atrae rebuscar (aunque sea poquito debido a mi vida pueril, que ocupa demasiado), encontrado otras luces, otras maneras de amar, otras visiones, otras pieles…

Debería seguir escuchando a Luna, pero me aparto fácil de mis objetivos. Sigo siendo el adolescente que se distrae con una mosca, lo que pasa que ahora soy más aficionado al café que a la cerveza…

Suplico al cielo (metafóricamente) que a partir de mañana las reinas dominen el mundo. Que se acallen las voces que hablan de dinero teñido de sangre, que se agoten los preservativos en los supermercados, que los conciertos que había hoy en Valladolid hayan sido un éxito, que se la pase a mi madre el segundo resfriado de la temporada de invierno (luego llegarán los de verano)… Y hablando de estaciones. Suplico que no se apaguen ninguna de ellas, que no lo vea yo, ni generaciones venideras.

Suplico al cielo una rima deleznable que acabe en un silencio precoz, ensordecedor, estimulante…

Voy a escuchar a Luna para agotar mi desamor por el rechazo sufrido por dos damas en la tarde de hoy. Voy a bendecirlas por haber escrito estas palabras, con ellas lo hubiese sustituido por un ron de 8 pavos, total 32; mínimo.

Escuchada Luna y su Alfonsina. Bendigo el rechazo de dos amantes de la lívido que no quieren compartir conmigo sus efluvios… Bendigo la soledad, la renuncia al concierto de Pagafantas en la Sala Cero de Valladolid por un ron.

Por supuesto, solucionaría el día con un abrazo… Pero he hablado con mi hermana y mi madre; y he decidido, por un anuncio de la tele, comprarme el cuponazo del día del padre. Solución fatal para no echarle de menos tanto.

Abrigo la esperanza de obtener algún día un abrazo merecedor de fluidos, de espasmos, de escalofríos. Merecido o no, alguna esperanza tengo.

Ando repanchingado en el sillón de oficina de cuero, ojeando una peli en la que se van a matar a muchas mujeres. El coleccionista de amantes, o algo así…

No me gustan esa clase de películas. ¿En la época de Twins Peaks había tanta violencia de género?

Bostezo. Creo que es hora de leer a la machista de Bullrich. Lo último que marqué esta mañana fue esto:

“Si te ibas del mundo antes que yo, tendría que volverme fuerte y serena como tú. (…) Entonces me volvería brutal, agresiva, sacaría a relucir todas mis defensas, tendría que parecer menos femenina, más viril, cobrar casi el aspecto de una lesbiana. ¡Qué horror!”

Mientras veo pelear en un gimnasio a una mujer contra un machito, cierro el desahogo de hoy.

¡Qué bien me venía una sauna! He fumado demasiado, necesito eliminar impurezas varias…

Descansad, mañana es el día de los sueños que aún no se han cumplido… ¡Y queremos llegar a Marte! Sin vosotras NO hay nada. No hemos evolucionado tanto como sustituiros, no debemos evolucionar tanto…

 

 

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